Como todos los años, especialmente en este, el arribo de la madurez temprana y la calidad encontrada en las uvas de las Fincas de la Bodega llevaron a los winemakers a cosechar según lo programado. La organización y el trabajo en equipo desde la viña hasta en la bodega Achaval-Ferrer, hizo valorar mucho el esfuerzo de nuestros compañeros, desde el inicio de la cosecha hasta el último vino en barrica.
“Ésta ha sido una vendimia con grandes vinos. Nuestros Malbec de Medrano, Perdriel y Altamira, demuestran los caracteres elegantes de una añada fresca. Sumado a las precipitaciones que recibimos en el mes de Febrero, sin duda el trabajo del año entero se vio reflejado en la calidad óptima de las uvas al cosechar nuestros viñedos”, comenta Gustavo Rearte, enólogo de Achaval-Ferrer.
Finca Altamira ha otorgado las características propias de los suelos de Altamira - La Consulta, siendo este Malbec de ph 3.6 y un alcohol cercano a los 13.8%, una muestra más de la sabiduría de estos suelos y de lo importante que es el trabajo de Carlos, nuestro encargado de Finca Altamira.
Finca Bella Vista, con su elegancia y complejidad, ha llegado a niveles superlativos. El manejo preventivo de la viña y el trabajo de nuestros compañeros en el viñedo, nos llevó a convertir esta uva increíble en uno de nuestros mejores Malbec. Con un alcohol de 14% y una acidez cercana a los 6.7 gr. Obtuvimos un Malbec de colores profundos y una armonía en boca que necesita descansar en roble francés.
Finca Mirador, fue el lugar de mayores trabajos. Un viñedo que sufrió mucho las lluvias en 2014, pero que durante todo el ciclo vegetativo se trabajó para atenuar una futura recepción de lluvia. Estos trabajos dieron sus frutos, gracias al trabajo de Humberto y todos nuestros trabajadores en Medrano, los que llevaron a una excelente añada de Finca Mirador.
Sin duda, el Valle de Uco fue el que más sufrió los embates del clima. Finca Diamante, ubicada en Tupungato, cultivada con Merlot y Cabernet Franc recibió 2 tormentas de granizo antes de febrero, lo que hizo mermar su cantidad pero aumentar toda su potencialidad aromática.
Continuando como las últimas vendimias, la decisión de seguir apostando al trabajo de la tierra y de la viña en nuestro Malbec y Cabernet Mendoza está dando sus frutos. Uvas sanas, con caracteres propios a cada variedad, son un indicio de que vamos por el camino correcto. Vinos con una tipicidad varietal y una complejidad propia, en donde la ideología de Achaval-Ferrer profundiza su sello.
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