Si bien no revise que esta carrera coincidiría con la preparación que estoy haciendo para los 42k de Buenos Aires, me propuse hacerla de todos modos sin presiones de tiempo y tomarla como entrenamiento.
El dia anterior sali con la gente del running a hacer un fondo de 15km con miras al apronte para la maraton, asi que me tomaría esta carrera como un regenerativo aunque el fondo del sabado tampoco fue veloz como para necesitar eliminar ácido lactico.
Como todo el mundo, deje la ropa, dorsal, mochila y demas cosas que necesitaria para la carrera a mano para cambiarme a la mañana, desayunar y salir con tiempo.
Decidí utulizar para esta carrera las Reebok Supreme, las mismas que use en el Ironman de modo de reservar las Harmony Road para los 42k.
Como ya les comente en notas anteriores estas zapatillas que Reebok presentó este año en Argentina son un producto muy bueno.
Ya les hable de lo comodas y livianas que son y ademas de la amortiguación que me dan en el talon y la elasticidad de la capellada. Por estos motivos las separé el sabado a la noche para usarlas en los 10km.
Llegue con tiempo para dejar la mochila en guardarropas dado que esta vez no habria carpa para prensa, ademas la remera que retiré para correr era chica y pensaba intentar cambiarla, de no ser posible utilizaria otra remera propia.
Largamos puntualmente en las calles de Puerto Madero y comenzamos a andar las primeras cuadras, algunas caras conocidas y a empezas a ver que se sentia luego del poco descanso desde la corrida anterior.
Al principio quise regular por que sentí algo en el tendon de aquiles, pero a las pocas cuadras, al calentar y cambiar el aire, la cosa se normalizó.
Ahi comence a sentir que era una buena oportunidad para intentar lo que habia hecho hacia 2 años atras en las mismas calles, bajar mi marca de los 10km.
El reloj me iba tirando los parciales en cada km y podia ver que los estaba haciendo a menos de 5min el km, entonces de ser asi podia mejorar mi marca.
Km a km fui haciendo el seguimiento de los segundos a favor que obtenia para lograrlo. Ademas iba pasando gente que habia arrancado mas fuerte que yo o delante mio.
Lamentablemente olvide hacer doble nudo en los cordones y esto me implico detenerme a atarlos de nuevo., asi y todo cada km lo hacia debajo de 5.
El km donde estuvo el puesto de hidratación tambien me implico no poder usar ambas brazos para brazear e impulsarme hacia adelante, por eso me hidrate lo justo y necesario y deje la botella para retomar el ritmo.
Pasaban los kms y sinceramente no podia creer lo que estaba logrando. Cada km era un aprobado al mirar el reloj que me decia 4:45 , 4:50, 4:55: 4:50 etc.
Al llegar al km 8 alcanzó a un colega Carlos Joseph que me reconoce él a mi dado que yo estaba superconcentrado y con los auriculares en los oidos mirando para adelante. Le cuento que el objetivo era bajar los 50min y nos pusimos a la par. Al llegar a una curva en el km 8,5 apuro para doblar en una rotonda antes que un corredor que venia delante para que no me encerrara y condicionara mi ritmo. De ahi en mas intente equiparar ese km y medio con los km y medio de los lugares donde entrene para apelar a la memoria fisica y recordar como sentia correr esa distancia luego de haber hecho 8,5 y con las pulsaciones en alza.
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